Este glosario reúne términos jurídicos y de cumplimiento explicados con claridad, utilidad práctica y enfoque empresarial, para ayudar a dirección, socios y equipos a comprender mejor los conceptos que impactan su operación.
Definiciones claras de conceptos legales, societarios, de compliance y de solución de controversias, explicadas en un lenguaje más cercano a la toma de decisiones empresariales que al formalismo técnico.
Puedes navegar por letra y desplegar cada término para ver su definición, su utilidad práctica y por qué importa dentro de una empresa. Más adelante, algunos conceptos podrán convertirse en fichas independientes.
Navega por letra. Las letras atenuadas pueden incorporarse más adelante conforme crezca el glosario.
El amparo es un mecanismo jurídico que puede utilizarse cuando un acto de autoridad afecta derechos reconocidos por la Constitución o por normas aplicables.
En contexto empresarial, suele ser relevante cuando una decisión, acto administrativo o actuación de autoridad genera un impacto que la empresa considera improcedente o inconstitucional.
Porque puede ser una vía de protección frente a actos de autoridad que afecten operación, patrimonio o derechos de la empresa.
El arbitraje es una forma de resolver conflictos fuera de los tribunales estatales, mediante árbitros designados conforme al acuerdo entre las partes o a reglas institucionales aplicables.
Puede ser especialmente útil en relaciones comerciales complejas donde se busca un procedimiento especializado, confidencial o más flexible que el litigio ordinario.
Porque puede ofrecer una ruta distinta para resolver controversias contractuales o comerciales con mayor control estratégico.
Es una revisión estructurada que ayuda a identificar dónde existen vacíos, qué controles funcionan, qué falta documentar y qué nivel de cumplimiento muestra la empresa frente a sus obligaciones y riesgos.
Porque permite pasar de percepciones generales a un diagnóstico más claro y accionable.
Compliance es la estructura mediante la cual una empresa busca cumplir con sus obligaciones, reducir riesgos y demostrar que cuenta con criterios, controles y evidencia para actuar de forma ordenada.
En términos prácticos, no se trata solo de “cumplir la ley”, sino de construir una capacidad interna de prevención, seguimiento y respuesta que ayude a proteger la operación y la reputación del negocio.
Porque una empresa con criterios, responsables, controles y evidencia puede prevenir mejor y responder mejor frente a contingencias.
La confidencialidad implica proteger información sensible, estratégica, reservada o personal, y limitar su acceso, uso y divulgación a lo estrictamente autorizado.
Porque la filtración o mal uso de información puede generar riesgos legales, reputacionales y comerciales.
Es un órgano que ayuda a ordenar la supervisión y la toma de decisiones estratégicas dentro de la empresa, especialmente cuando existe crecimiento, estructura societaria o necesidad de control institucional.
Porque ayuda a formalizar decisiones, delimitar facultades y dar continuidad a la empresa.
Una contingencia es una situación de riesgo actual o potencial que puede afectar a la empresa y que requiere atención, prevención, corrección o contención.
Porque no toda contingencia explota de inmediato; muchas pueden administrarse mejor si se identifican a tiempo.
La debida diligencia es una revisión previa o periódica que ayuda a evaluar información relevante sobre terceros, operaciones, alianzas, riesgos o antecedentes antes de tomar decisiones importantes.
Porque ayuda a reducir decisiones basadas en información incompleta o riesgos mal evaluados.
La gestión de riesgos busca reconocer qué amenazas pueden afectar a la empresa, qué tan sensibles son y qué medidas conviene adoptar para prevenirlas, mitigarlas o administrarlas.
Porque no todos los riesgos merecen la misma atención, y priorizar bien cambia la capacidad de respuesta.
Gobierno corporativo significa dar orden a la forma en que la empresa decide, supervisa, asigna facultades y protege su continuidad. No es exclusivo de grandes corporativos; también es útil en empresas medianas o familiares.
Porque reduce ambigüedad, ayuda a formalizar decisiones relevantes y protege mejor el legado empresarial.
En la mediación, las partes intentan encontrar una solución con la intervención de un tercero neutral que facilita la comunicación y el entendimiento, sin imponer una decisión.
Porque puede ahorrar desgaste, tiempo y costo cuando existe margen real para construir una salida negociada.
La negociación estratégica no consiste solo en “ceder” o “arreglar”, sino en construir una posición clara, entender objetivos, evaluar riesgos y decidir qué puede acordarse sin comprometer indebidamente a la empresa.
Porque en muchos conflictos la mejor decisión no es litigar de inmediato, sino negociar mejor.
Una política interna ayuda a traducir obligaciones y expectativas en reglas comprensibles para la organización. Su valor depende no solo de existir, sino de ser entendible, aplicable y supervisable.
Porque permite alinear criterios de actuación y dejar evidencia de cómo espera actuar la empresa.
Es el riesgo de que decisiones, omisiones, incidentes o conflictos dañen la forma en que clientes, aliados, autoridades, socios o el público perciben a la organización.
Porque una afectación reputacional puede tener consecuencias operativas y comerciales más allá del problema jurídico original.
El sistema de control interno busca asegurar que ciertas actividades, decisiones y registros sigan criterios claros, tengan validaciones mínimas y reduzcan margen para error, omisión o abuso.
Porque permite pasar de la confianza informal a una supervisión más sólida y defendible.
Los socios son titulares de participación en una empresa y, conforme al marco societario aplicable, pueden tener derechos y obligaciones sobre voto, decisiones, dividendos, transmisión de acciones o continuidad.
Porque la falta de reglas claras entre socios suele ser una fuente importante de conflicto empresarial.
Un tercero relacionado es cualquier persona o entidad externa cuya actuación, incumplimiento o riesgo puede afectar a la empresa desde una perspectiva legal, operativa o reputacional.
Porque muchas contingencias nacen fuera de la empresa, pero terminan afectándola directamente.
La trazabilidad permite identificar qué se hizo, quién lo hizo, cuándo ocurrió y qué evidencia existe. Es especialmente útil en cumplimiento, auditoría interna y defensa frente a controversias.
Porque una empresa sin trazabilidad suele tener más dificultades para demostrar control y buena actuación.
Si tu empresa necesita traducir un término jurídico o de cumplimiento en una decisión concreta de prevención, estructura o defensa, BLL puede ayudarte a definir una ruta clara.